Capítulo 61

Volvemos una semana más y os recordamos que, al igual que hizo nuestro fiel oyente de Argentina, vosotros también podéis escribirnos para pedir canciones o lo que queráis (siempre que esté a nuestro alcance, os complaceremos). ¿Y cómo? Pues muy fácil: escribidnos (shshradio@gmail.com), o buscadnos en Facebook o Twitter (tenéis el contacto en la cabecera del blog). En esta ocasión la aportación de nuestro amigo es Tribus urbanas, de un grupo conocido como Los auténticos decadentes. ¡Gracias por ayudarnos a hacer el programa!

Esta edición no se grabó entera: faltan los 10 primeros minutos, pero el resto del audio lo tenéis, como siempre, en nuestro podcast. Las noticias que servíamos eran tres: el caso del banquero que se quedó dormido encima del teclado de su ordenador y transfirió una cantidad desproporcionada de euros, el del joven que tuvo la genial ocurrencia de pedir matrimonio a su novia en cueros (y se equivocó de casa), y el de la denuncia interpuesta por un individuo que aseguró a la policía que la prostituta cuyos servicios había contratado era demasiado fea.

A continuación, pasamos a las noticias musicales donde, cómo no, Justin Bieber vuelve a ser protagonista. Pero también los Pink Floyd: la plataforma Spotify propone desbloquear su discografía si se alcanza el millón de reproducciones del mítico tema Wish you were here. Y como sabemos que os encanta la canción bizarra, no podíamos obviar esta sección: esta semana el invitado es Chip Torres y su inolvidable Te voy a dar un byte.

También habrá tiempo para repasar el programa Un príncipe para Corina: el quinto, que nos dejó momentos memorables (el padre de Andrés, aficionado a tocar la bandurria… y a los masajes orientales). Y regresa La gente está fatal para centrarse en el arte: más específicamente, el desarrollado por todas esas personas que utilizan partes de su cuerpo como pinceles…

Hay quien pinta con el culo. Stephen Murmer (Stan Murmur) es un profesor de arte de Virginia, EEUU, empezó a usar su trasero como pincel, lo que propició que lo sancionaran en la escuela donde impartía clases. Esta noticia saltó allá por 2006.
Y hay quien pinta con el pene. Un artista llamado Pricasso se dedica a pintar cuadros con la punta del pene. Su nombre real es Tim Pratch. Por algún extraño motivo, siempre que pinta se pone un estrafalario sombrero y pajarita, recordando al Tío Sam.
O con los pechos. En este caso, la artista se llama Kira Ayn Varszegi  y utiliza sus senos para pintar.
Más arte dedicado al cuerpo. Jamie McCartney es un artista inglés que trabajó durante años en un proyecto que finalmente se expuso en la galería de arte de Brighton. Varios paneles que exponen moldes escultóricos de 400 vulvas de mujeres que se presentaron voluntariamente para el proyecto, de todas las edades (de los 18 a los 76 años, madres, abuelas, incluso mujeres sometidas a cirugía estética). De hecho, el propósito del artista es combatir desde el arte la tendencia a tener “cuerpos diez”. Por su parte, la fotógrafa Fréderique Barraja tuvo una notable repercursión con su exposición Les branleuses (traducción aproximada: “las pajilleras”) Se inauguró hace un par de años en París y muestra a una serie de mujeres de diversas edades en estado de éxtasis (o próximo).
…y arte con fluidos corporales. El impulsor Semenworld es Luis Martín Navarro, un artista que allá por 2006 inició el proyecto de recaudar todo el semen que necesitase una gran esfera de 75 cm de diámetro (unos 5 litros de semen, procedente de unas 600 donaciones), en lo que constituyó un proyecto piloto, que no sabemos muy bien cómo le fue. La gran esfera simbolizaría “la hermandad cultural de los pueblos”. Almería se fijó como el punto de partida para una campaña nacional, e incluso internacional, de recogida de semen que luego introduciría en una bola de cristal concebida como un monumento a la “concordia entre los seres humanos”, ya que el esperma “hace a todos los hombres iguales”.
¿Arte con orina? Una obra remarcable en este sentido es Piss Christ (o “Cristo en orina”), una fotografía de Andres Serrano tomada en 1987.  La imagen muestra, simplemente, una pequeña estatua de Jesucristo sumergida en un vaso de orina del artista. Sigue siendo considerada por muchos como “blasfema”, “irrespetuosa”, etc.  Sin embargo, según el artista su intención alude a la comercialización y el abaratamiento de los símbolos cristianos en la sociedad contemporánea. Pero el arte con orina ya tiene cierta trayectoria. Andy Warhol, sin ir más lejos, realizó un retrato de una actriz que llegó a ser vendido por más de 93000 dólares en una subasta online.  (¿Os parece, realmente, un retrato?)
Y por último: el tópico shabbatiano por excelencia, los excrementos.  Los excrementos tienen una tradición impresionante en el arte (especialmente en el contemporáneo). El pionero en este asunto, seguro que a muchos os suena, es Piero Manzoni. En 1961 llenó 90 pequeñas latas de metal con sus propios excrement os y las bautizó como “Mierda de artista”; hoy están en el MOMA o en la TATE de Londres, llegando a ser subastadas por 124000 euros hace unos años.

Y no sólo se “aprovechan” los excrementos humanos. En la Galería de Arte Tate de Liverpool, el año pasado, se auspició un proyecto artístico muy curioso. Uno de las partes del mismo consistía en dejar unos pentagramas al aire libre para que los pájaros que pasaran cerca dejaran sus deposiciones accidentales sobre ellos. Después un compositor traducía las notas en una pieza musical completa. La idea es de Kerry Morrison y la bautizó como Bird Sheet Music (juego de palabras entre “hoja” y “mierda”).

Por otro lado, una de las obras más impactantes e inútiles que ha pasado por el Louvre de París es Cloaca: un artista belga llamado Wim Delvoye recrea el aparato digestivo y produce heces. Incluso a la máquina se le da alimentos dos veces al día, y éste, lógicamente, expulsa excrementos muy reales (hay que decir como dato curioso que este hombre también se dedicaba a tatuar cerdos y a exponerlos a posteriori).
Aunque quizá el más transgresor y absurdo es  Fernando Pertuz, que en una performance llamada “indiferencia” (1997) defecó y se comió sus heces untándolas en rebanadas de pan.
También hay artistas que utilizan el excremento para hacer arte.  Es el caso de Chris Ofili, que usa caca de elefante; Siobhan Meow, que usa caca de gato; y los gallegos Camilo Seira y Xoán Casal, que utilizan boñigas de vaca para sus esculturas y sus lienzos, respectivamente.

Sin embargo, el proyecto más faraónico es el Complejo mierda de Paul McCarthy. Es una escultura inflable del tamaño de una casa, que representa la caca de un perro. El catálogo de la muestra lo describía con esta fineza: «Un amplio espectro de ítems que forman un intercambio dinámico de zonas temporales y paralelas que se autoeclipsan». Estaba expuesta en el exterior del centro de arte Paul Klee de Berna, pero un golpe de aire hizo que se soltara y se fuera volando por los aires, causando varios destrozos.

¿Os ha gustado? Esperamos que sí. Ya sabéis, el sábado que viene más y mejor. ¡Hasta el próximo shabbat!

Capítulo 60

Hemos llegado a este número tan redondo de programas y queremos agradeceros que sigáis ahí, escuchándonos cada sábado o bien a lo largo de la semana mediante nuestro podcast. Gracias especiales a Raúl, nuestro amigo de 2F1M que ocasionalmente nos hace de “asistente remoto” por si nuestro equipo técnico falla. Ya hemos subido el programa a Ivoox: podéis entrar aquí para oírlo o descargarlo.

Esta edición arrancamos con una selección de noticias muy acordes con el espíritu del programa, ya que las tres versan sobre genitales masculinos. En el primer caso, conoceremos al hombre que intentó abrir una puerta con el pene; además, un segundo protagonista se dedicaba a “amenizar” los viajes en autobús del resto de los viajeros eyaculando sobre sus cabezas… y, por último, conoceremos una extraña filia entre algunos dementes, como la de utilizar panales de avispas para aliviar sus impulsos más apremiantes.

En la sección de cine comentamos la posibilidad de que Mel Gibson participe en la nueva entrega de Los Mercenarios encarnando al villano, y que Steven Seagal, por su parte, pueda protagonizar la nueva imagen de marca de la industria armamentística rusa.

No olvidamos nuestra franja Un príncipe para Corina, ya que será el leitmotiv de esta entrega: en exclusiva, dos resúmenes de los episodios 3 y 4 del programa, en los que recogemos los mejores momentos de nuestros Álvaro y Guille. Si queréis saber quién de los dos acabó sufriendo la expulsión del show, no os perdáis esta sección.

En cuanto a la música, esta vez nuestro experto se centra en un videojuego pensado para los ocasos de las relaciones sentimentales, rescatando así el mítico tema de Joy Division, Love will tear us apart.  Tenemos, por supuesto, dosis de canción bizarra, dedicada a esa conocida abreviatura, LOL, a mano de Los Ganglios: aquí tenéis el vídeo.

¡Hasta el próximo shabbat!